Charla de los internautas con Manuel Cruz, filósofo 1 DIC 2011
El filósofo Manuel Cruz
Manuel Cruz es catedrático de Filosofía Contemporánea de la Universitat de Barcelona y colaborador habitual en distintos medios de comunicación. Algunos han querido descalificarle por su faceta de filósofo mediático, pero él es de los que disfruta interviniendo en la realidad y afirma que a los lectores hay que ir a buscarlos donde están.
Asegura que las herramientas del filósofo son las mismas que las que tiene todo el mundo, que no ve más que los demás por el hecho de ser filósofo, pero afirma que "el filósofo repara en cosas ante las cuales probablemente los demás pasan de largo. ¿En qué tipo de cosas? Yo creo que repara en cosas relacionadas con las ideas que empapan la realidad". El interés por la historia o el concepto de la responsabilidad son otros de los temas habituales de su discurso. Este domingo podrás verlo en el programa 'Pienso Luego Existo'. A las 23h en La 2.
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Hola, buenas tardes a todos. Aquí me tenéis a vuestra disposición para intentar responder a cuantas cuestiones me queráis plantear.
Hola Manel, soy un estudiante de Humanidades en la Universidad de Castilla-La Mancha y como tal curso la materia de Historia de la Filosofía, la cual es una de las que más me llama y motiva. Mi pregunta es: ¿cuál es el filósofo que más ha influido en usted, el que más le llama la atención, y más ''amor'' siente por él? se que es algo difícil de responder porque todos son importantes, pero, ¿hay alguno especial?
En mi caso siempre me he sentido atraído por la figura de Sócrates, tanto en su pensamiento filosófico, como su historia.
Un saludo.
Hola, Xavy. En efecto, no es fácil hacer una selección, sobre todo en la medida en que parezca que implica una valoración por mi parte (sería insoportablemente pretencioso). En cambio, sí te puedo decir que hay autores, especialmente contemporáneos hacia los que siento una especial simpatía (o incluso, si quieres, "amor"). Pienso en Hannah Arendt, o en Wittgenstein, aunque también reconozco mi cercanía a una figura trágica en más de un sentido como Althusser.
Buenas tardes Manel,
Me preocupa mucho el problema que supone, para casi todas las cosas, la condescendencia y permisividad con la que se trata en muchas esferas al "pícaro de plaza", que creo se encuentra muy cómodo actuando en algunos lugares-regiones-naciones en concreto... Creo que el defecto de permitir que este personaje campe a sus anchas envenena con eficacia todo pozo que toca. Lo que quiero preguntar es, si en su opinión, la moral y la ética personales son (como lo son para mí) el principal antídoto para muchos de los problemas que tenemos ahora, y que seguramente sigamos teniendo en el futuro. O bien si las soluciones pueden y deben venir de actitudes paternalistas que reduzcan la necesidad de asumir la culpa del error propio.
Muchas gracias. Un saludo.
Hola, Alejandro
Sin duda la moral y la ética personales son importantes, pero en todo caso ellas misma forman parte de un proceso de socialización de los individuos. Además de que cada uno de ellos interiorice unas determinadas normas de convivencia regidas por determinados valores, es importante que la sociedad penalice (y no sólo en sentido jurídico) determinadas conductas. Atmósferas como las de nuestra sociedad, en la que se considera, por ejemplo, que la mentira es un pecado venial (venimos de una campaña electoral tras la cual algunos políticos no han tenido empacho en reconocer que no habían dicho todo lo que pensaban hacer si ganaban porque en tal caso nadie les hubiera votado) no constituye ciertamente el mejor caldo de cultivo para conductas mínimamente virtuosas.
A propósito de lo que usted piensa de que es ser responsable, me viene a la cabeza una pregunta, que ocurre cuando te arrepientes de algo que has hecho o que no has hecho, hasta el punto de que este arrepentimiento te causa sufrimiento?
El sufrimiento es como el dolor para el cuerpo: es ún síntoma que te avisa de algo. Centrarse en esa reacción puede hacer que terminemos hablando más de nuestro propio sufrimiento (y, por ejemplo, nos pongamos a debatir acerca del concepto de culpa) que de la cosa misma de la que es síntoma.
Buenos días Manel, en una época marcadamente utilitarista y pragmática, dónde queda la filosofía? Qué lugar ocupa el filósofo en la sociedad actual? Gracias
Desde luego que convendría diferenciar entre esferas. Como imagino que te refieres a la esfera pública y no a la estrictamente académica (aunque ahí habría mucho que hablar acerca del peso que debe tener la enseñanza de la filosofía en los planes de estudio de las enseñanzas medias y superiores), yo creo que la filosofía aún conserva un cierto prestigio social, y la voz del filósofo es reclamada en medios de comunicación (vgr. periódico o, incluso ahora, en programas de televisión)quiero pensar que para introducir una pausa de cordura y racionalidad.
¿No cree usted que existe un excesivo academicismo en el ámbito filosófico universitario?
Hola, Javier. Llevas razón. En el programa comentaba mi opinión acerca del reproche de "mediático" que a menudo se les dirige desde la Academia a quienes participan en los medios de comunicación. Entonces decía que el reproche me parecía una tontería. Ahora, para variar, diré que pienso que es una bobada. No puede ser que intentar hacerse entender por un máximo de gente constituya un reproche: algo grave está fallando en quien es capaz de pensar algo así.
¿Te sientes orgulloso de haber dirigido la tesis de Santiago López Petit? A nivel filosófico, ¿qué te acerca y que te separa de la gente de Espai en Blanc?
Por descontado. Santi fue alumno mío durante su carrera, trabajo como becario conmigo y, además de la tesis, forma parte del grupo de investigación del que soy responsable desde hace veinte años. Ha colaborado en bastantes de los libros del grupo que he coordinado y participó en las Primeras Jornadas de Filosofía Contemporánea que nuestro grupo organizó el pasado octubre. Seguro que me dejo cosas que hemos hecho juntos, pero sólo con estas te harás una idea de la relación intelectual que mantenemos.
En el plano político, mi relación no es con Espai en Blanc (que tiene su propia heterogeneidad), sino con Santi. Por supuesto que en más de una ocasión hemos tenido discrepancias. Yo soy un reformista socialdemócrato confeso, pero como eso en este momento es casi como ser un antisistema radical (no hay más que ver lo que han estado haciendo los socialdemócratas "oficiales"), es obvio que es mucho más lo que nos une políticamente que lo que nos separa.
¿Conoces el libro de "Movimientos filosóficos actuales" de Luis Sáez? ¿Qué te parece? ¿Qué otras reconstrucciones de la filosofía contemporanea te parecen interesantes?
Hola, Juan. Conozco el libro de Luis Sáez y me parece, ciertamente, interesante. Está en una línea de diálogo interparadigmático en filosofía (de la que un excelente exponente es el libro de Franca D´Agostini "Analíticos y continentales") con la que simpatizo mucho.
¿A qué filósofos te gustaría que entrevistasen en este programa?
A bastantes, desde luego. Pero mucho me temo que si empezara a mencionar nombres de filósofos españoles alguien no citado se podría molestar. Si me permites que responda refiriéndome únicamente a filósofos extranjeros, te diría que Habermas y Vattimo, que son, tras el fallecimiento de Derrida y Rorty, las grandes figuras del pensamiento del siglo XX que todavía están entre nosotros.
Desde que acabé bachillerato (allá por 2010) siempre quise estudiar Filosofía, pero mi propio profesor de filosofía me dijo que con esos estudios no tendría trabajo, por lo que estudié otra cosa no relacionada en absoluto con filosofía. Actualmente estoy a punto de acabar, y sigo teniendo la espina de estudiar filosofía porque me apasiona, ¿debería aventurarme? En este sentido, ¿eres aventurero o vas a lo seguro? Muchas gracias, un saludo.
Hace unos añor coincidí en la presentación de un libro con un colega y amigo de la facultad. Le pregunté por su hijo, y me dijo que estaba pensando estudiar Filosofía. Yo reaccioné como tu profesor, pero el me dijo algo muy sabio: si [los hijos] hacen lo que les apasiona, salen adelante, mientras que si hacen algo que no les termina de gustar, pero que les han dicho que tiene "salidas" suelen terminar frustrados. Hoy ese hijo es uno de los jóvenes filósofos de este país más seguido por los de su generación. Un saludo, Mario.
Estimado Manuel, ¿cómo pensar la realidad hoy sin tener la sensación de que se te escapa de las manos sin cesar?
muchas gracias
abrazos filosóficos
Hola. Ojalá tuviera la respuesta. En todo caso, creo que contribuye a esa percepción de la que me hablas un cierto equívoco o engaño en la forma en que se nos presenta la realidad, como si fuera un ordenador que se reactualiza a cada momento. Hay dimensiones efímeras de lo real, no lo discuto, pero también hay cosas que duran más tiempo (observa que no me meto en el jardín de plantear si hay problemas eternos, intemporales), y ésas pueden servirnos como barandillas (Arendt dixit) para no estar permanentemente mareados.
Estimado Manel, soy profesor de filosofía de instituto, con contrato eternamente temporal...¿Queda lugar para nuestra presencia en esta realidad que deviene tecnoburocrática y vacía de todo pensamiento o reflexión? Tengo miedo...siento que sobro...
muchas gracias
abrazos filosóficos
Hola. Claro que queda lugar. No sobras como filósofo ni como profesor de filosofía. Eso sería como decir que sobra gente que piensa. Ninguno sobra. Lo que pasa es que os quieren echar (en sentido propio y figurado). Pero una cosa es tener el poder y otra, absolutamente distinta, tener la razón. Lo tecnoburocrático, en efecto, lo está empapando todo. Precisamente por eso se ha convertido en un imperativo de supervivencia no abandonar ni la palabra ni la idea.
Estimado Manel, tengo un amigo que ronda la cuarentena, y que recientemente ha descubierto su verdadera vocación, la filosofía. Tiene decidido reorientar su carrera profesional en este sentido, pues hasta la fecha se gana la vida como informático. Me pidió opinión (más bien consejo) y no supe que decirle, pues fuera del ámbito académico no sé que opciones hay para su profesión. ¿Cuál sería su recomendación? Muchas gracias.
Hola, Manuel. Te remito a la respuesta de poco más arriba. Yo tampoco soy un especialista en el mercado de trabajo, pero supongo que no me preguntas en mi condición de eso, sino de profesor de filosofía, y ahí me reitero en lo dicho. Ninguno sobra. A no ser que se piense que, puesto que, según Gramsci, todo hombre es filósofo, sobramos todos los seres humanos.
Me preocupa, en los momentos de confusión ideológica y crisis, cuales
son los elementos del pensamiento que nos puedan garantizar una
cierta evolución libre de ciertos prejuicios que hacen peligrosas a las
sociedades. Seguramente el pensamiento no es suficiente para encontrar
la salida adecuada para la mayor parte de la población, pero si seria un
elemento muy sensible para incidir y evitar males mayores. Cual seria
Su propuesta en este sentido?
Muchas gracias
Hola Corinne.Yo creo que la filosofía no debe perder de vista lo que siempre ha sido su razón de ser. El filósofo ha de ser radical, pero ha de ser radical en tanto que filósofo (si lo es en otras esferas, eso ya compete a su condición de ciudadano), y eso pasa por cuestionar radicalmente la herencia recibido y no tenerle miedo a las ideas. Nada es de temer en materia de ideas. El temor lo genera más bien la ausencia de ideas o la acrítica complacencia en el "ya se sabe", lo obvio y similares. Como todas esas pseudo-certezas se sostienen en el aire, a las primeras de cambio nos sentimos desamparados. De siempre el fuerte ha sido el que no tenía nada que perder. O, en clave filosófica, el que sabía que no sabía nada.
¿De verdad cee que amar se ha puesto muy difícil, como dijo en el programa?
Estoy convencido. El amor se ha vuelto crecientemente disfuncional. No es casualidad el aumento de "singles" (gente que vive sola) en nuestras grandes ciudades. La gente empieza a renunciar casi masivamente a la expectativa de encontrar en una sola persona alguien que cubra todas sus necesidades de amor, afecto, compañía, comunicación, reproducción, sexualidad, etc. Es todo un indicio el número creciente de mujeres que se plantean tener hijos ellas solas, sin hacer intervenir en ningún momento del proceso a un varón. Lo significativo (y que a mi modo de ver indica que exista la tendencia que decía) es que eso hoy ya nos parece tan normal como las formas tradicionales de reproducción. Sí, es sólo un ejemplo, pero insisto en que me parece significativo.
El movimiento 15M creo que se ha desinflado bastante tras las elecciones. ¿Cree usted que la falta de concreción de lo que pedían, el hecho de que no se transformaran en un partido o indicaran qué partido cumplía más con sus expectativas ha contribuído a ello?
Hola, Joaquín. Es razonable lo que planteas, pero mucho me temo que la conversión del 15 M en partido hubiera sido algo parecido a una trampa para osos. Creo que por primera vez en mi vida (política) simpatizo con la palabra "transversal" para caracterizar a un movimiento. Hace unos meses, Manuel Castells publicaba los resultado de una encuesta en la que aparecía que más de un 50% de votantes del PP simpatizaban con el 15 M. ¿Te los imaginas diluidos y engullidos por la lógica del tiempo cronometrado de los espacios electorales, la no aparición en los debates televisados, etc., para que luego los sectores más cavernícolas terminaran diciendo: "¡pero si tenéis menos apoyo que el partido antitaurino!", cuando, según esa misma encuesta, más del 90% de la población encuestada considera que el 15 M se preocupa mucho más que los partidos políticos de los auténticos problemas de los ciudadanos?
sería algo positivo para ud.el que algún día se legalizaran las drogas?
He tenido largas conversaciones al respecto con Antonio Escohotado. Seguro que él te adelantaría esta respuesta: "ah, pero ¿no están ya legalizadas?", para referirse al tabaco, alcohol, etc. Hay una dimensión técnica en el asunto acerca de la que no me gustaría frivolizar. Hace años recuerdo haber leído un magnífico artículo de Haro Tecglen titulado "Una generación bífida", en el que hablaba del siniestro destino que siguió una generación (a la que pertenecia su hijo, Eduardo Haro Ibars), destruida por la heroina. Ya sé que los partidarios de la legalización contraargumentan que es precisamente la responsable de todo ello. No me escandalizo por la propuesta (la humanidad lleva toda su historia drogándose de diferentes maneras) pero creo que hay una exigencia de cuidado y prudencia a no descuidar. Se ha quedado ya demasiada gente en el camino para perseverar en actitudes poco responsables como la de Lou Reed en su momento, hablando de la heroína como de su amante.
Lametrie nos habló sobre la servidumbre voluntaria, haciendo repaso de sus contemporáneos y lo que la Historia le permitió conocer. Me pregunto si en nuestros tiempos en que las técnicas, numerosas, de persuasión y los medios de comunicación que inculcan y hacen aceptable la servidumbre, Lametrie corregiría o se afianzaría en sus teorías.
¿Si tuviéramos la hipótesis de que las técnicas empleadas en afianzar la sumisión tienen un coste económico, cuyo valor se desconoce pero no se ignora su existencia sobretodo quien lo sufraga, entonces si no existiesen sería suficiente para liberar a los individuos de la servidumbre ?
Hola, Angel
Respecto a la primera parte de tu pregunta, mi sensacion es que Lametrie se afianzaría en sus teorías. De hecho, es un lugar común afirmar que una de las grandes aportaciónes de los filósofos de la Escuela de Francfurt es la de señalar la enorme importancia que habían adquirido en nuestras sociedades lo que elos llamaban los mecanismos de configuración de las conciencias, pensando en lo que hoy llamamos grandes medios de comunicación de masas.
Ahora bien, no estoy seguro de que esos mecanismos agoten todos los procedimientos a través de los cuales se produce la servidumbre voluntaria. Podríamos pensar tanto en instituciones como la familia (cuya contribución a la servidumbre ha sido ciertamente notable), a otras como las iglesias (cuya eficacia se prolonga a lo largo del tiempo, con una cierta autonomía sobre los intereses económicos). En el fondo, pensar que si en algún momento a los poderes económicos no les resultara rentable inducir a la sumisión, ésta podría autoextinguirse no deja de ser una hipótesis optimista. Aunque no debieras descartar que tal vez yo esté padeciendo la servidumbre voluntaria y por ello te responda con tan poca alegría...
3PREGUNTAS:-"YO SOY YO Y MI CIRCUNSTANCIA" LO TENEMOS QUE TENER CASI COMO 1AXIOMA O A VECES PUEDE SER ALGO QUE TENGAMOS PARA LIBERARNOS D
E RESPONSABILIDADES?/LA INFIDELIDAD TENEMOS QUE CONFENSARLA AL CONYUGE?
-QUÉ PIENSA UD DE PERSONAS QUE CONSIDEREN LA INMIGRACIÓN ALGO NEGATIVO,SIMPLEMENTE POR LAS VENTAJAS QUE TIENEN QUE NO TODOS LOS ESPAÑOLES TENEMOS?.GRACIAS.Y ME ENCANTO SU LIBRO "AMO,LUEGO
Hola, Alejandro. Si te parece, contesto a la primera de las tres preguntas (acerca de las otras dos, dudo que fuera capaz de decirte algo de interés para ti). Ortega no plantea esa máxima como un argumento exculpatorio, aunque sin duda a menudo se utiliza así la referencia a las circunstancias (como cuando se dice "las circunstancias me llevaron a actuar de esa forma"). Las circunstancias no son lo otro de nosotros, una especie de alter ego al que poder endosar la responsabilidad por nuestras conductas, sino que forman parte, irrenunciable, de nosotros mismos. Cuando un adulto dice que ha estado modelado por su infancia no forzosamente está diciendo que lo que le pasó entonces lo explica -y eventualmente, justifica- todo, sino que él es también ese pasado, que de alguna manera su ser se prolonga en ese entorno, y no es una mera cápsula monádica. Gracias por tu comentario a mi libro.
¿Qué libro o texto me recomendaría para iniciarme en la filosofía?
Como he podido ver muy de cerca lo bien que funcionaba como libro introductorio, no dudo en recomendarte el libro de Fernando Savater "Las preguntas de la vida". Creo recordar que está en Ariel.
Hola, yo estudio Física, y me preguntaba por el impacto que los avances de la ciencia del último siglo han tenido en la filosofía, si es que los ha habido. ¿Cosas como la Mecánica Cuántica, con su Principio de Incertidumbre, han tenido impacto en la Filosofía Moderna?
Muchas gracias.
Sin ninguna duda, aunque para ser un poco precisos habría que decir que ha habido impactos (en plural) de diferente tipo. El más sustantivo es el que ha afectado a la propia reflexión acerca de la naturaleza de la actividad científica, pero constato que en ocasiones, y por paradojico que pueda parecer, el principio de incertidumbre ha sido utilizado precisamente por filósofos muy alejados de la ciencia e incluso de la aspiración a objetividad, precisamente para devaluar el conocimiento científico. Doy fe: yo he tenido profesores desatadamente metafísicos que citaban a Heisenberg como argumento concluyente para negar que no hay conocimiento del que uno se pueda fiar porque el propio sujeto cognoscente lo arruina.
Buenas tarde Manuel. Me gustaría saber su opinión sobre el decrecimiento, y si cree que sería positivo para el amor. Y sobre la responsabilidad, me gustaría saber stu opinión sobre esta generación de políticos que nos ha tocado sufrir y que responsabilidad tienen en la situación actual de nuestro país, educativa, moral, económica. etc..
Muchas gracias por todo, y cuanto me alegra haberle descubierto.
Miguel Ángel.
Hola, Miguel. Con tu permiso,me voy a detener en la segunda parte de tu pregunta. Es cierto que a veces se habla despectivamente de los políticos actuales por un tic conservador (en sentido amplio) de la familia de aquel rancio "cualquier tiempo pasado fue mejor", pero estar alerta para no incurrir en él no debiera conducirnos a dejar de percibir la especificidad de la situación actual. En la que, en efecto, creo que ha habido un deterioro en la calidad de nuestros representantes políticos, una profesionalización en el peor sentido de la palabra, un especialismo en algo que probablemente no puede ser una especialidad, so riesgo de perder el vínculo con el mundo. Analizar qué razones han llevado a esta situación sería un buen trabajo para sociólogos, historiadores y antropólogos.
Dicho lo cual, me siento obligado a añadir que la responsabilidad sobre nuestra situación actual no es exclusiva de los políticos. Por decir lo más grueso: la crisis en la que estamos, y que tanto sufrimiento está provocando en muchos, no la han provocado en su parte sustancial, los políticos. Que podían haber gestionado su esfera de influencia de otra manera no tengo la menor duda. Pero no participemos acríticamente en un aquelarre antipolítico. En gran medida prescindir de la política nos ha traido hasta aquí. Lo que necesitamos es política, pero de la buena. Era, a fin de cuentas, lo que se gritaba el 15-M: "no nos representan". Pero no era un grito para acabar con los políticos, sino una exigencia de que hicieran bien el trabajo que se les había encomendado.
¿Qué me dice del alma? ¿Materialista o dualista?
Manuel Sacristán decía que el materialismo no es tanto la afirmación de la existencia de un ingrediente fundamental (la materia en este caso) como el constituyente básico de lo real, sino una especie de imperativo metodológico, que el definía como inmanentismo. Y el principio fundamental del inmanentismo es el de que el mundo debe explicarse por sí mismo. Pues eso.
Interesante la respuesta que ha dado sobre el amor. Yo soy una de esas personas que se está planteando ser madre a través de la fecundación. Coincido en que se ha puesto difícil amar pero, ¿no cree que nos han trasladado una visión del amor demasiado romántica? ¿Que los príncipes azules y las princesas bellas y maravillosas no existen tal y como nos lo han implantado en nuestra educación y cerebro? ¿Que para que el amor fuera tangible, real tendría que ser algo más próximo a la complicidad, al respeto, a la tolerancia,...?
Comparto contigo, Andrea, tu convencimiento de que la visión romántica del amor, en cuya estructura básica hemos sido socializados prácticamente todos, contenía elementos que se merecen ser calificados de alienantes. Pensemos, sin ir más lejos en la engañifa que contenía el cuento de la Cenicienta, que expresaba la posibilidad del ascenso social a través del amor. El amor, como dirían los sociólogos, alimentaba la fantasía del ascensor social. El amor podía redimir, sacar de la miseria, etc. "Esperar al principe azul" era esperar que alguien, desde fuera, viniera a proporcionarnos el sentido de nuestras vidas (a veces incluso el sentido económico, si se puede hablar asi). Pero que cumpliera esa función no hace buenos cualesquiera intentos de acabar con él. Porque estos otros intentos, que yo criticaba, no se plantean para hacernos libres y conscientes, sino engañarnos para otra finalidad. El amor ha dejado de ser funcional a eso que antes se llamaba "el sistema". Antaño le sirvió: engrasaba bien la maquinaria social. Ahora esa maquinaria necesita otro aceite, más fluido y volátil. Nos toca decidir si aceptamos ese cambiazo, en el que, así planteado, continuaríamos perdiendo. Por lo demás, como siempre.
¿Cómo afrontar la soledad desde un punto de vista filosófico?
La soledad no debiera ser algo extraño o raro para el filósofo. A fin de cuentas, pensar no deja de ser una forma específica de estar solo.
Hola Manel, en el programa decías que el filósofo no ve más que el resto, pero sí se detiene en cosas que otros no reparan. Entiendo que el pintor, el poeta, el novelista, el músico,... también reparan en detalles y grados de realidad que el común no hace. Mi pregunta es: Si pudiéramos comparar discursos, su discurso filosófico tendría similitud con alguna novela, pintura, poema, canción? Cuales? Gracias y perdona la extensión de la pregunta.
Llevas razón. A menudo, leyendo entrevistas a poetas, músicos, novelistas o pintores en las que se les pregunta por cuestiones referidas a la naturaleza y el sentido de su actividad, tengo la sensación de que en muchos momentos están extremadamente cerca de los filósofos. La diferencia tiene que ver con la especificidad de aquello en lo que repara el filósofo. Y, a diferencia, de las dimensiones, más relacionadas con otra dimensión de la vida humana, el filósofo suele reparar en las ideas que empapan nuestra realidad. Por tanto, no sólo es que a menudo los temas objeto de interés de unos y de otros no coincidan, sino que, cuando lo hacen, el tratamiento al que someten a ese tema común, es muy diferente. Te recomiendo a este respecto el libro de Julian Barnes Nada que temer, donde queda clara (por parte del propio autor) la diferente forma en que él aborda un tema, por lo demás de tanta raigambre filosófica, como es la muerte.
Buanos días Manuel, para crear individuos responsables no es necesario que la sociedad impulse y eduque a éstos dentro de unos valores que lo posibiliten?
Y que algunos políticos o representantes empiecen por asumir las consecuancias de sus actos? Muchas gracias
Por supuesto. La responsabilidad es un valor y, en cuanto tal, aprendido en los procesos de socialización que nos constituyen. Déjame que te ponga un ejemplo, sólo en apariencia banal. Hace un tiempo paseaba, un día festivo, por el casco viejo de una ciudad de este país. Un niño jugaba solo, chutando su pelota contra la puerta de un edificio oficial, a la que representaba como una portería de fútbol. En un momento dado, su disparo se desvió e impactó contra el cristal de una ventana del edificio, que se rompió con estrépito. La madre, a lo lejos, gritó: "¿qué ha pasado?", a lo que el niño respondió:"he roto un cristal, pero ha sido sin querer". El diálogo a voces terminó así: "bueno, no te preocupes y vente para casa, que ya está la comida en la mesa". Podemos calificar la actitud de la madre de la forma que quieras, pero lo que está fuera de duda es que no está ayudando, en la medida de sus posibilidades, a "crear individuos responsables", como planteas tú.
No pretendo, entiéndeme bien, rebajar la responsabilidad de los políticos, pero sí señalar que participan de una tendencia muy arraigada en nuestra sociedad a la des-responsabilización, que se da en muchos sectores, y en algún caso tan influyentes o más que el de los políticos. ¿Qué responsabilidad han asumido todas esas compañías y sus directivos que han causado en una enorme medida, con sus incontroladas y engañosas operaciones especulativas, el desastre económico en el que estamos inmersos? O si quieres lo planteo con otro ejemplo, que he utilizado en un artículo reciente (quiero decir: disculpa la repetición): me parece muy bien que DSK deba rendir cuentas por su reprobable conducta, pero en ese clarificador documental que es Inside Job aparece una madame neoyorkina que explica con todo lujo de detalles (aunque sin dar nombres, eso por descontado) cómo directivos y ejecutivos del sector al que me acabo de referir pagaban los servicios de sus pupilas con tarjetas de crédito de sus respectivas empresas. ¿Respondían ante alguien de eso? ¿Lo sabían no ya los ciudadanos, sino ni siquiera los accionistas, presuntos propietarios ellos de esas empresas? ¿Por qué se le reclama tanta transparencia a la política y tan poca a la economía, con todo lo que está afectando a nuestras vidas (mercados sin rostro imponiendo los destinos y las políticas de nuestras sociedades)?
¿Tiene algo que ver la idea de responsabilidad con la culpa (como idea arquitectónica de la moral cristiana)? ¿Podríamos decir que la responsabilidad es una idea que nace de la secularización del deber moral religioso? Si es así, ¿cuándo podríamos cifrar su constitución como tal? O dicho de otro modo, ¿La responsabilidad aparece una vez desbordados los límites de la conciencia individual monológica?
Por ahí va la cosa. La responsabilidad puede considerarse, respondiendo con un trazo muy grueso, como la versión secularizada de esa culpa que proviene de la tradición judeo-cristiana. La responsabilidad es un invento moderno. La palabra misma aparece a finales del XVIII y principios del XIX tanto en español como en otras lenguas de nuestro entorno, y su aparición implica una diferencia clara respecto a la culpa. En sentido propio (aunque pueda haber otros usos, como el que se da en la esfera jurídica, que ahora, con tu permiso, dejaré de lado), la culpa es un asunto intrasubjetivo, esto es, nombra la relación que un individuo mantiene con la norma que ha aceptado (es lo que ocurre cuando alguien "se siente mal" por haber hecho algo incorrecto, aunque nadie se haya enterado). La responsabilidad, en cambio, es intersubjetiva, y alude a la reclamación que alguien nos hace por los resultados de una acción nuestra.
Buenas tardes, don Manuel A su juicio, ¿ cuál es el principal problema del sistema educativo español ? Un afectuoso saludo.
: No me considero en absoluto un experto en temas educativos, por lo que me costaría establecer un ranking adecuado de problemas. En términos generales, me temo que vivimos en un país que históricamente ha tenido poco aprecio por la cultura. Tanto la científica ("que inventen ellos") como la filosófica (secuestrada durante décadas por metafísicas teologizantes). Tras un paréntesis en el que parecía que podíamos entrar en la senda de la razón (tal vez nunca mejor dicho), nos encontramos en un momento en el que por todas partes se nos dice que lo urgente es adecuar el sistema educativo al mercado de trabajo. Como si la formación de los individuos se redujera a su formación profesional.
No me gustaría pensar que uno de los problemas que se hacía más visible en nuestro sistema educativo en las últimas décadas, y es que cada vez que se producía un cambio de fuerza política en el gobierno del país, la entrante traía debajo del brazo su propia ley de educación (un disparate de difícil justificación: ¿o es que depende de un partido la cantidad de física, matemáticas, inglés o filosofía que deba conocer un estudiante?) tenía que ver en el fondo con eso. Sería muy triste llegar al convencimiento de que tanta mudanza escondía en realidad una rivalidad entre partidos para ver quien proponía un mejor modelo de preparación para incorporarse en óptimas condiciones al mercado de trabajo.
Estimado Manuel,
Como bien dijiste en el programa, lo que diferencia a los filósofos del resto de las personas es que estos reparan en ciertas cosas y no las pasan por alto mientras que la mayoría de las personas sí lo hacen.
La cuestión es: ¿Por qué el resto de las personas pasan esas cosas de largo?
¿Es quizás por el desasosiego que puede causar el hecho de que haya preguntas con respuestas poco claras o incluso sin respuesta?
Un saludo
No quisiera en modo alguno dar una respuesta que pudiera interpretarse como desdén o paternalismo respecto al común de los mortales. Habría que decir, en primer lugar, que mucha gente se ve obligada a vivir, bien a su pesar, atrapada en las urgencias y reclamaciones a las que obliga el mantenimiento de la propia existencia (lo que Hannah Arendt llamaba la labor). Pero, a continuación, habría que decir que han sido muchos los filosofos, de Marx a Heidegger, que se han referido a nuestro mundo como productor de un imaginario colectivo alienante o inautentico (dilo como quieras), en el que los individuos tienden a no plantearse sus problemas mas importantes. No sólo porque les distraigan las aparentes urgencias, sino también a menudo por una intima resistencia a no enfrentarse a unas evidencias que tal vez pondrían en cuestion muchos de los intimos convencimientos sobre los que habían edificado el presunto sentido de sus vidas.
¿Qué opina del panorama filosófico español en las universidades?
En terminos generales (y refiriéndome a la situación, no a su futuro) no soy en absoluto pesimista. En algunos aspectos fundamentales muchos de nuestros estudiantes llegan mejor preparados que nosotros. Entre otras cosas, ellos no se vieron obligados a perder el tiempo con lecturas (por no hablar de asignaturas y actividades) completamente inútiles, como sí nos ocurrió a sus profesores. Es muy habitual que posean un buen conocimiento de idiomas y, en general, el acceso que tienen a la información -incluida la filosófica: nosotros necesitábamos viajar en verano a las grandes capitales europeas para ver en las mesas de las librerias las novedades editoriales, una situación que hoy a esos mismos chicos les parece historia-ficción- resulta de todo punto incomparable al que teníamos nosotros.
En cuanto al profesorado, investiga bastante más de lo que hacían los miembros de las generaciones anteriores, y sus trabajos, en términos generales, poseen un nivel más que aceptable. Eso no quiere decir que no haya, en unos y en otros, muchos aspectos susceptibles de crítica y, por tanto, mejora, pero prefiero esta vez destacar lo positivo que demorarme en lamernos las heridas. Sobre todo en un momento como éste en el que, con renovados argumentos (ahora le toca a la crisis económica), seguro que vamos a tener que soportar el enésimo ataque a nuestra especialidad.
¿Podría ud. aclararme el término "posmodernidad"? Muchas gracias de antemano por contestar
La sustancia de la postmodernidad es la revisión de sus ideales, con el de razón en primer término. Aunque la actitud crítica es consustancial al proyecto moderno (desde sus orígenes, nunca dejó de reconsiderar los supuestos sobre los que operaba), no hay duda que en el siglo XX dicha crítica alcanza su mayor radicalidad. Te remito al texto que, a mi juicio, sienta las bases de la mejor postmodernidad. Me refiero a la obra de Adorno y Horkheimer, Dialéctica de la Ilustración, de la que en el fondo los textos de Lyotard sobre este mismo tema (incluida La postmodernidad explicada a los niños) no dejan de ser una secuela.
RESPUESTA: Para contestar bien a esta pregunta debería empezar por recordar la distinción entre los nacionalismos de las llamadas naciones sin Estado, y los nacionalismos de las naciones con Estado. Los primeros afectan principalmente a los propios Estados-marco a los que pertenecen, y creo que de este asunto en general todos sabemos algo, porque nos afecta en alguna medida (sea porque vivimos en comunidades con un arraigado sentimiento nacionalista, sea porque tenemos noticias de sus posiciones respecto a su encaje dentro del Estado). Imagino que tú piensas más bien, ya que te refieres al trasfondo europeo, a los nacionalismos de las naciones con Estado, de los que se nos ofrecen muestras bien notorias en los últimos tiempos, hasta el extremo de que parecen amenazar la construcción de esa presunta unidad supranacional que debería ser Europa. Como no puedo entrar en la cuestión de hasta qué punto tales actitudes políticas, tras su aparente defensa de los intereses nacionales, lo que en realidad esconden son intereses económicos, prefiero limitarme a señalar que si algo echo a faltar en este momento es una ciudadanía europea. Creo que eso es lo que urge construir.
Felicidades por tu talento e itinerario, el de un Sabio Filósofo contemporáneo y del Mare Nostrum..
Este espacio virtual y programa me parece todo un privilegio.Enhorabuena a todos!
La pregunta:
Internet y la Sociedad de la Información con los nuevos médias y medios de qué modo ha impactado en el pensamiento contemporáneo y en el modo de
entender el conocimiento (en sentido epistemológico) ?
Gracias anticipadas,
Núria
Internet y los nuevos medios han impactado en nuestro pensamiento en una forma y medida de las que probablemente todavía no somos capaces de aquilatar con precisión. Han cambiado nuestros esquemas mentales (resulta altamente recomendable el libro Cómo Internet ha cambiado nuestras mentes), pero también las formas en que nos relacionamos con la información (supongo que dentro de cuatro días, si es que no ocurre ya, las viejas notas a pié de página serán sustituidas por un link que nos remitirá al fragmento del texto en cuestión tal y como puede encontrarse en googlebooks) y con nuestros interlocutores. Esto último es lo que a mí más me ha dado que pensar. Por un lado, es cierto que las llamadas redes sociales están proporcionando la oportunidad de una re-socialización de los individuos tan inesperada como impensada (los adultos, a diferencia de los más jóvenes, dábamos por descontado que nuestras relaciones personales y de grupo se iban reconfigurando a lo largo del tiempo, perdiéndose de manera irremediable algunas, mientras que ahora los más jóvenes piensan que está en nuestras manos conservar los vínculos cuanto queramos), pero, por otra, también están propiciando que los individuos tiendan a refugiarse, en todos los aspectos de su vida, en los nichos preestablecidos por ellos mismos, con sus presuntos iguales.
Aunque probablemente desde el punto de vista del pensamiento la novedad más importante la constituya el descubrimiento del formidable papel movilizador de las nuevas tecnologías, que permiten conectar una y otra vez a los individuos y a los grupos, poniendo las bases de una participación de nuevo cuño (de la que el 15-M es una buena muestra, así como las movilizaciones de la primavera pasada en el Magreb), que apenas hemos empezado a ver.
¿Qué relación (si la hay) existe entre su noción de responsabilidad y el "principio de responsabilidad" (Hans Jonas) y la "sociedad líquida" de Zygmunt Bauman)?
Un saludo.
Simpatizo mucho con los planteamientos de Jonas, entre otras razones porque creo que ha tematizado de manera ejemplar un asunto sobre el que ya estamos obligados a pensar sin remedio. Me refiero a la cuestión de la responsabilidad intergeneracional, a la emergencia de un nuevo damnificado, aún sin condiciones de formular su reclamación, que son las generaciones futuras, y que han emergido merced al impresionante poder científico-tecnológico que hemos alcanzado, y que hace que las consecuencias de nuestras acciones perduren en el tiempo de una forma antes nunca vista. Mi pequeña discrepancia tiene que ver con un tufillo escatológico de sus planteamientos, en los que parece resonar el viejo discurso judeocristiano que amonesta a los pobres humanos por atreverse a modificar algo (la Naturaleza) que fue diseñado por su Creador (Dios, por si no ha quedado claro) de otra manera y con otro fin.
Creo que los planteamientos de Bauman, en la medida en que propenden a licuar prácticamente todo cuanto tocan (la sociedad, el amor, la vida...) se compadecen mal con los de quienes defendemos la necesidad de poner en el centro del debate la responsabilidad. Dicho de una manera exageradamente telegráfica (sabrás disculparme): un sujeto líquido no parece que sea una instancia adecuada para asumir en tanto que protagonista la carga de la responsabilidad. Una pequeña maldad para cerrar el telegrama: cuando reclamamos tendemos a ser muy sólidos (el victimista suele ser un damnificado de piedra berroqueña), mientras que cuando nos reclaman, la volatilidad es nuestro estado físico favorito (yo ya no soy aquel que hizo aquello por lo que ahora me pasas cuentas, vendría a ser la respuesta que correspondería al sujeto líquido).
son asociables para ud la ética y la religión?Gracias.
Si por "asociable" se entiende en su literalidad como "que pueden ser asociadas", qué duda cabe que sólo puede ser afirmativa: en efecto, pueden ser asociadas, como lo prueba el hecho de que durante tanto tiempo en el pasado lo hayan sido. Si se entiende como "que deben ser asociadas" mi respuesta sólo puede ser negativa. En este asunto me remito a las respuestas que, con muchísima más autoridad que yo en este asunto, proporcionó Victoria Camps en su entrevista digital aquí mismo.
Muchas gracias por vuestra participación. Ha sido una experiencia muy estimulante para mí y espero que también en alguna medida para vosotros.
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